
Mantener muchas pestañas abiertas en el navegador puede convertirse en un riesgo para la seguridad digital. Una de las amenazas menos conocidas es el tabnabbing, una técnica mediante la cual una pestaña que permanece inactiva durante un tiempo puede modificar su contenido para imitar la página de un servicio legítimo y engañar a la persona usuaria con el objetivo de que introduzca sus credenciales o datos personales.
Este tipo de fraude aprovecha que muchas personas no recuerdan exactamente qué página habían dejado abierta. Al regresar a esa pestaña, pueden encontrarse con una pantalla de inicio de sesión aparentemente auténtica y facilitar sin darse cuenta información sensible, como contraseñas o datos bancarios.
Para reducir el riesgo, se recomienda cerrar las pestañas que ya no se utilicen, comprobar siempre la dirección web antes de introducir datos personales, activar la autenticación en dos pasos y utilizar gestores de contraseñas, ya que estos solo rellenan automáticamente las credenciales cuando el dominio es el correcto. Mantener el navegador actualizado y desconfiar de solicitudes inesperadas de inicio de sesión también ayuda a prevenir este tipo de ataques.

