
El uso creciente de sistemas de inteligencia artificial en servicios digitales está transformando la forma en la que se recopilan, procesan y utilizan los datos personales de las personas usuarias. Cada vez más plataformas incorporan estas tecnologías por defecto, lo que puede implicar una menor visibilidad y control sobre la información que se comparte.
En este contexto, resulta fundamental que las personas consumidoras conozcan cómo funcionan estos sistemas y qué opciones tienen para gestionar su privacidad. En muchos casos, los datos se utilizan para personalizar servicios, recomendaciones o publicidad, pero no siempre de forma suficientemente transparente o comprensible.
Por ello, se recomienda revisar de forma periódica los permisos de privacidad, ajustar las configuraciones de las aplicaciones y servicios digitales, y limitar la cesión de datos a lo estrictamente necesario. También es importante informarse sobre los derechos en materia de protección de datos y cómo ejercerlos ante las plataformas digitales.
Recuperar el control sobre los datos personales en un entorno cada vez más automatizado es clave para garantizar una mayor autonomía digital y una protección efectiva de la privacidad.

