
Las conservas de pescado incorporarán importantes mejoras en la información que reciben las personas consumidoras gracias a la actualización de la norma de calidad que regula estos productos. El objetivo es adaptar el etiquetado a la realidad actual del mercado, reforzar la transparencia y facilitar una elección de compra más informada.
Entre los principales cambios, la nueva normativa exige que el etiquetado identifique de forma más precisa la especie de pescado utilizada, evitando denominaciones que puedan generar confusión. También se detallará con mayor claridad la forma de presentación del producto, el medio de cobertura empleado —como aceite, agua o escabeche— y otros aspectos relacionados con su composición y calidad.
La actualización también revisa las denominaciones comerciales de determinados productos para ajustarlas a las especies realmente utilizadas y garantizar que la información ofrecida sea más veraz y comprensible. De este modo, las personas consumidoras podrán comparar con mayor facilidad las distintas opciones disponibles en el mercado y conocer con exactitud qué están comprando.
Con estas modificaciones se pretende reforzar la confianza en el sector conservero, mejorar la calidad de la información alimentaria y garantizar que el etiquetado responda a las necesidades actuales de las personas consumidoras, favoreciendo decisiones de compra más responsables y transparentes.

