
La Agencia Española de Protección de Datos ha lanzado una nueva iniciativa orientada a fomentar un uso responsable de la inteligencia artificial, poniendo el foco en los denominados deepfakes, contenidos generados o manipulados mediante IA que permiten recrear la imagen, la voz o los gestos de una persona con gran realismo.
Este tipo de herramientas, cada vez más accesibles, plantean importantes riesgos para la ciudadanía, especialmente en ámbitos como la privacidad, la protección de datos personales, la reputación o incluso la seguridad. Los deepfakes pueden utilizarse para difundir desinformación, cometer fraudes o suplantar identidades, lo que incrementa la vulnerabilidad de las personas consumidoras en entornos digitales.
La iniciativa de la AEPD busca, por un lado, sensibilizar sobre estos riesgos y, por otro, ofrecer pautas claras tanto a la ciudadanía como a empresas y desarrolladores para prevenir usos indebidos de la inteligencia artificial. Entre las recomendaciones destacan la importancia de identificar contenidos sospechosos, verificar su origen antes de compartirlos y extremar la precaución ante vídeos, audios o imágenes que puedan haber sido manipulados.
Asimismo, se pone de relieve la necesidad de respetar la normativa en materia de protección de datos en el desarrollo y uso de estas tecnologías, garantizando que el tratamiento de la información personal se realice de forma lícita, transparente y segura.
Desde UCE se insiste en la importancia de adoptar hábitos digitales responsables y críticos. En un contexto de rápida evolución tecnológica, resulta fundamental que las personas consumidoras estén informadas y preparadas para reconocer posibles fraudes o manipulaciones, evitando así la difusión de contenidos falsos y protegiendo su propia información personal.

